Tuesday, January 19, 2016

La NOOSPOLÍTICA y la NOOSPOLITIK

¿Qué organizaciones políticas son posibles para el ser humano? La psicología del desarrollo fuertemente sugiere que tenemos la capacidad de ser distintos de cómo nos vemos hoy en día.
“Noos” se puede entender como “consciencia” en griego. Sé que aún es bastante eurocéntrico usar el griego pero también es esclarecedor y conveniente y es una de las raíces de los idiomas que más utilizamos. La “noospolitik” (haciendo referencia a la “real politik”) se trata de las políticas que realmente se pueden implementar adecuadamente según los niveles de consciencia alcanzados por líderes y poblaciones. 


La “noospolítica” es sutilmente distinta. Se refiere a las políticas que naturalmente se asocian a distintos niveles de consciencia alcanzados por líderes y poblaciones, sea que estas políticas se implementen bien o no o que hayan sido “secuestradas”, distorsionadas o muy influidas por individuos y grupos asociados bajo intereses propios perteneciendo a niveles de consciencia menos inclusivos. Por ejemplo, bajo un nivel de desarrollo racional-moderno y bajo su etos cultural transnacional llamado “la modernidad” tenemos ideologías y sistemas políticos y económicos opuestos que compiten  entre sí (capitalismo vs. comunismo) puesto que la modernidad aún es el resultado de un nivel de sentir, valorar y pensar dicotómico.


Para salir de la intelectualidad “acusativa” y “culpativa” o aquella que defiende una causa denigrando casi toda cualidad positiva de la causa opuesta, una práctica que genera irreconciliables disputas, habría que entender que esto es parte de una forma de sentir, valorar y pensar “racional” que es “moderno” pero que también puede evolucionar y llegar a la reconciliación de opuestos (como diría Nicolescu) en un nivel superior y es aquello a lo que Wilber y otros teóricos (incluyendo a críticos de Wilber) hayan como una solución. Es la solución post posmoderna (sí dos post después del nivel moderno)…el pensamiento “integral” o “integrativo” que surgiría para responder a las críticas de la posmodernidad.  Pero ya que la modernidad aún ser el centro de la discusión entre la mayoría de los intelectuales que buscan opciones distintas, volveré a tocar el tema ampliándolo un poco.


Como dije, no creo que la modernidad sea el mejor de los mundos posibles. Ese es un pensamiento pre integralista que se aplica tanto a la modernidad misma como a las varias etapas pre modernas. Eso es lo que parece uno defender cuando empieza a reconocer sus bondades sin enfocarse solo en la crítica. La modernidad sería una etapa más y sería una etapa pre integral. Pero es una etapa necesaria que tendría que haber surgido en cualquier rincón del planeta para lograr homogenizar a los pueblos rumbo a una sociedad planetaria. Esto no significa que la oportunidad no traiga peligros y por ello es verdad que desde la modernidad muchos han confundido el progreso material y científico con la superioridad en todo. Pero lo mismo hicieron (bajo diversos parámetros culturales) líderes culturales y políticos en etapas anteriores. 


Es verdad que a partir de la modernidad y de lo que representa en el imaginario se ha desdeñado muchos aspectos necesarios aún hoy de las sabidurías ancestrales. También es verdad que dentro de la modernidad hay fuerzas sociales que controlan el discurso libre a partir del poder económico. Pero hay que pensar que en toda etapa anterior, por lo general una élite también controlaba a las mayorías y muchas veces de forma más absoluta y que eso era visto como algo 'normal' por la mayoría. Ese control actual (no necesariamente representativo de los mejores intereses sociales) es un rezago del pensamiento premoderno, del ‘clan’ y del ‘hombre fuerte’ que desea la supremacía...clanes premodernos con líderes premodernos que actúan utilizando los sistemas permitidos por la modernidad. Se muestran hoy en día propulsando los excesos del neoliberalismo que distorsionan las mejores expresiones del liberalismo afines a los mejores aspectos de la modernidad.

Pero también hay que pensar que la modernidad ha sido una mejora en el sentido que es ampliación de las posibilidades humanas en muchas formas. También hay que apreciar en qué ha contribuido la modernidad para el bien de la humanidad. No solo criticarla negativamente o decir que solo está regida por el interés de unos pocos. La modernidad como mega movimiento cultural y político abarca un desarrollo de siglos y mucho más y también nació bajo el deseo de liberarse de absolutismos (tales como el absolutismos eclesiástico respecto a la vida política y al conocimiento del mundo natural  así como el absolutismo de los reyes y emperadores en nombre de la libertad individual).


Como dije antes, antes de la presencia de la modernidad (que ha ido incrementándose a lo largo de los últimos siglos) un mayor porcentaje de las poblaciones en general morían por actos violentos. Esto sucedía tanto en la europa cristiana como en naciones tribales no europeas y en reinos e imperios de Africa, el Medio Oriente y Asia.  Esto nos parece contra intuitivo si es que juzgamos nuestra época actual ‘moderna’ influidos por lo que nos pasan en la televisión basura para lograr un mayor rating y réditos y si continuamente recordamos en documentales las dos guerras mundiales del Siglo XX, la creación y uso de la bomba atómica y el equipo bélico actual. También nos enteramos de las guerras étnicas y religiosas que aún se libran en el mundo en lugares donde la modernidad no se ha establecido sólidamente.

Pero lo que también muestra esa estadística de los porcentajes de muertes violentas es que también durante la modernidad ha habido un aumento de la visión universalista y que ha surgido la categoría de "humano" que se aplica hoy en día casi a todos los rincones del planeta (a pesar de los abusos que aún ocurren). Justamente nos escandalizan más hoy en día los abusos y las élites abusivas de toda índole gracias a...la modernidad. Es parte de nuestra transformación psicológica global. Se vuelve menos tolerable ese comportamiento y eso se dio tanto bajo revoluciones de izquierda influidas por el liberalismo como bajo revoluciones de liberales de derecha asociadas al capitalismo. Eso es parte de la modernidad…la búsqueda de la liberación de las personas.


Lo que pasa es que aún bajo los sistemas modernos (generalmente expresados bajo facciones políticas de izquierda o de derecha) se piensa de forma exclusivista y el otro método de expresarla (la otra ideología) se convierte en "el enemigo" natural. Lo mismo aún sucede en la posmodernidad bajo la cual se amplía aún más el deseo de igualdad (aunque frecuentemente se cae en el nihilismo y el relativismo) pero se cae en desacreditar a la modernidad y a los patrones culturales de las sociedades religiosas pre-modernas. También (debido al énfasis en compartir) se cae en una sobre idealización de las sociedades pre religiosas pre-modernas de carácter tribal, incluyendo a los "señoríos" y a los primeros "estados" (como los Incas y Aztecas) que en la mayoría de los casos no existieron carentes de violencia y de depredación ecológica excesiva.   


Pero si el que podríamos llamar el “centro de gravedad cultural” aún se pensara a partir de las religiosidades pre-modernas en las cuales el bien y el mal están regimentados por la ideología y las élites estaríamos mucho peor. Miren lo que sucede en las guerras culturales del medio oriente donde enormes grupos étnico se disputan la verdad de sus interpretaciones religiosas. O miren lo que son las respuestas de algunos cristianos ultra conservadores que, a pesar de vivir en países “modernos” aún valoran de forma pre-moderna.   Sin suficientes mecanismos modernos, leyes modernas y personas realmente modernas tratando de evitar guerras de una etapa anterior estaríamos peor. Claro que esto no significa que halcones de mentalidad egoísta pre-moderna no se aprovechen de la situación para extender su hegemonía corporativa o petrolera mundial en los países en conflicto.


Creo que el problema del ser humano (tú y yo) es que para vivir hoy en armonía planetariamente junto a la tecnología que tenemos debe llegar a un nivel superior de consciencia, naciéndole un deseo de abarcar o incluir a más personas y formas de vida que respete conectiva, intuitiva y sentimentalmente.  El “nivel de consciencia” es la capacidad no solo de procesar información en cognitivamente (en tercera persona) sino de sentir, valorar y identificarse uno mismo con el bien de más seres sintientes. También incluye la inteligencia inter subjetiva. Incluye la capacidad de desarrollarse por etapas más o menos estructuradas y estables y lo que trato de decir es que esto es mucho más fundamental que reconocer las bondades o problemas que traen una ideología política sobre otra o que si el eurocentrismo cartesiano, materialista mecanicista razonando bajo el medio excluido aristotélico desplazó bajo la influencia de élites religiosas o mercantilistas a las sabidurías intersubjetivas que colonizaron. Se trata más acerca de qué es posible pensar, sentir y ser en la especie homo sapiens y cómo ideologías y sistemas políticos se estructuran bajo lo que antes que nada les es permitido bajo los niveles de consciencia predominantes. Por ello estaríamos hablando de políticas basadas en niveles de consciencia (la “noospolítica”).


Es que para pensar integralmente no debemos elegir una parte y contrarrestar la otra...hay que buscar los grandes patrones bajo los cuales los opuestos se tocan y hay que enfatizar los aportes de cada etapa. Si reconocemos algún aspecto positivo no estamos aceptando a la modernidad por sobre todo lo demás ni necesariamente jugando el juego de los controladores del poder. 


Desde la modernidad, el aumento del uso de las categorías mentales abstractas nos ha permitido vernos desde una perspectiva más amplia o menos exclusivista, sobre todo en relación al mundo material pero también nos ha desconectado subjetivamente de las fuerzas vitales de la naturaleza y de la "personalidad de las cosas". Si queremos re-apreciar ese elemento de relación con la existencia debemos también aceptar la vida inteligente en lo que - bajo el pensamiento científico materialista clásico - parece carente de vida. El pensamiento integralista debería re asumir esto y no solo como "mito" o entendiéndolo por su función social sino como algo real. En otras palabras la relación directa intra e interpsíquica con la naturaleza típicamente calificada como "magia" y "superstición."  ¿Estamos dispuestos a recuperar la relación espiritual y psíquica con la naturaleza (elemento necesario por ejemplo para Vivir Bien bajo la reciprocidad y paridad andina). 


¿Estamos dispuestos a que esto sea parte del mundo post posmoderno o integralista que reconstruiríamos y que reconocerá constructivamente todas las sabidurías de la humanidad en todas sus etapas generales y ubicaciones geográficas? Tendríamos que aprender a pensar racional, objetiva y críticamente (lo último no es sinónimo de hallarle tres pies al gato a todo lo que se afirma) pero también empíricamente aceptar la existencia de una realidad psíquica interconectada superando los límites clásicos de tiempo y espacio.


Bajo la modernidad tenemos el establecimiento de la democracia representativa y repúblicas que antes que nada deberían representar los intereses de la ciudadanía y esto en realidad sucede con mayor o menor grado de éxito. Pero también tenemos personas que utilizan este sistema (un avance respecto a reinos e imperios anteriores) para sus propios fines egoístas o bajo un pensamiento atávico de clan, usando sistemas modernos tanto en regímenes de derecha como de izquierda. Y así aún tenemos el abuso de los grandes monopolios y oligopolios en sistemas capitalistas que influyen y acompañan a las sociedades liberales y tenemos el abuso de las argollas de poder de quienes  gobiernan porque pertenecen al “partido” y fungen de representantes de la revolución anti imperialista en regímenes de izquierda. Pero como en ambos casos estos poderosos carecen del nivel de desarrollo psicológico, ético y egoico así como una auto identidad apta para ser realmente partícipes de la modernidad en sentido cabal, en ambos casos – utilizando los sistemas sociales, legales, políticos, comunicativos y económicos modernos - se aprovechan de los demás en nombre del bien colectivo. Por ello, naturalmente tenemos muchos cínicos que ya no creen en los principios de un sistema que también ha sido beneficioso. Ellos son víctimas de “la visión coyuntural del hoy” que los ha mesmerizado impidiéndoles ver lo que aporta globalmente la modernidad cuando se enfocan los problemas que aún la acompañan.


Dentro del capitalismo hay clanes, reyezuelos y emperadores que se benefician engañando a la población bajo la falsa idea que el completo libre mercado es la mejor solución para el bien colectivo aunque ni Adam Smith (al que mencionan frecuentemente) realmente propuso eso.  En el segundo sistema moderno también industrialista y materialista y eurocéntrico, la élite que se abroga el derecho natural de gobernar trata de controlar la producción y la distribución y la información por decreto desde el interior de sus asambleas, dizque, “democráticas”. Ambos grupos de poder (en realidad de características psicológicas pre-modernas) se enquistan dentro del sistema moderno pretendiendo liberar a la población auto denominando sus sistemas “democracias” porque – a pesar de sus diferencias - viven bajo las expectativas culturales de… ese macro movimiento cultural evolutivo que es… la modernidad y si no hablaran de “democracia” no podrían vender su producto. Ambas élites tratan de influir en el pensamiento de la población general y para mantenerse en el poder deben incentivar el nacionalismo y sentimientos de protección contra enemigos exteriores manteniendo a la población atascada en formas de sentir, pensar y valorar incompletamente modernas, incompletamente posmodernas y también pre-integrales.



Los hallazgos de la psicología del desarrollo son importantes. Podrían y deberían variar el discurso político. Muestran estructuras de consciencia relativamente estables y más o menos inclusivos a través de varios tipos de inteligencias humanas. En vez de repetir lo que creemos y hallar razones para denigrar la ideología opuesta, con los hallazgos de la psicología del desarrollo podríamos empezar a percatarnos sobre porqué pensamos como pensamos, un primer paso necesario en la NOOSPOLÍTICA y NOOSPOLITIK para entender por qué podemos o no identificarnos con alguna ideología dentro de la gama de opciones políticas que están de acuerdo a nuestro nivel de consciencia.

Sunday, January 3, 2016

Sobre la Modernidad

Sobre la Modernidad

Giorgio Piacenza

Creo que hay de bueno y de malo en la modernidad así como en todas las etapas de desarrollo históricas, sociales  tecnológicas y culturales. Un problema muy acucioso actual es el materialismo exacerbado y otro problema es el empobrecimiento de la solidaridad de grupo. Reemplazaron la “mano invisible de Dios” (idea original de Adam Smith) por la “mano invisible del mercado”. Se le asigna un precio mercantil a casi todo. Otro problema es la sobre explotación de los recursos naturales. Y aún otro más es la búsqueda de ganancias sin control e insuficiente responsabilidad con el medio y la población.

Pero el aumento de población se debe al éxito de las vacunas, los anti bióticos, la asepsia en las operaciones, el agua potable, etcétera...todo gracias al pensamiento racional moderno y al método científico también de la ciencia moderna. Pero lo que hay que reconocer en el foro es "la razón del otro" y que todos tenemos algo de razón y que los extremos no solo "se tocan" sino que además excluyen la verdad del otro. Justamente…una carencia de solidaridad y reciprocidad y de comunión en la intersubjetividad...relaciones teóricas cerradas en las que se sobre objetiviza al otro en función de algunas cosas que dijo y que no nos agradó.

En las épocas pre industriales y pre modernas cuando había mayor solidaridad intergrupal y roles fijos (poca movilidad social), los "otros" a veces no eran ni siquiera reconocidos como personas. Justamente con el advenimiento de la era moderna y del pensamiento moderno se logra ampliar el reconocimiento de muchos más “otros” como seres humanos y no solo se coloniza Africa, el Medio Oriente y América (justamente BASADOS EN la justificaciones del PENSAMIENTO PRE MODERNO aún operante en la incipiente modernidad) sino que gracias al creciente pensamiento moderno se logra la independencia de los nuevos estados nación.  Dicho de otro modo, fueron estructuras de consciencia pre-modernas presentes en sistemas creados por estructuras de consciencia modernas las que generaron la mayor destrucción y explotación mal utilizando, armas instrumentos y tecnologías modernas.   

En pocas palabras, aunque vemos una conquista y un reemplazo cultural dentro  del colonialismo y aunque hoy vemos la universalización de un proceso moderno en el mundo, no todo es negativo. Para mí es una ETAPA necesaria para así llegar a la posmodernidad (que también tiene su lado polarizado positivo y negativo) donde se cuestionan los absolutismos tanto de la modernidad (fe ciega en la razón, el progreso material y el método científico) y donde proliferan muchísimos movimientos horizontalizantes o heterarjizantes de igualdad de derechos, aceptación de las diferencias y liberación del ser (para el animal, las mujeres, los gays, los derechos de la Tierra, etcétera).

Hoy hay personas operando mentalmente bajo estructuras ‘concienciales’ pre modernas, modernas y posmodernas...un menjunje. Pero solo después de pertenecer psicológicamente a la posmodernidad donde se trata de igualar a todos los seres se (re) descubre la ARMONÍA de la jerarquía sana, no en el sentido explotador de unos pocos que deciden por los demás y que ostentan el poder y "mandan" pero tampoco en el sentido de una igualdad sosa que aplana las relaciones y relativiza todo, sino en la integración de las estructuras verticales y horizontales como igualmente importantes.
No hay que comparar pensamiento moderno con personas cuya intención es explotar y manipular. Tampoco hay que equipararlo con el capitalismo. Los más egoístas (con identidad psicológica pre convencional) se beneficiarían del sistema legal y social y económico ya establecido en la modernidad pero su pensamiento sería anacrónico con ella.

La modernidad ha añadido una cuota de liberación al espíritu de la especie. No hay que temerle. No estaríamos conversando sobre múltiples puntos de vista si no fuera por la modernidad y no solo gracias a la tecnología que lo permite en la internet sino por el criterio moderno y racional de escuchar y analizar y hasta de aprender de lo que los otros tienen que decir.  Bajo esta mentalidad se reconoce al otro más de lo que se le reconocía anteriormente y esto constituye una ampliación de los que la consciencia humana reconoce.

Es justamente con la modernidad que se amplió el concepto de "hombre"  y hasta se consolida y difunde el concepto de "humanidad" y luego el de "especie". Es con la modernidad que la esclavitud cae en desuso y se ve y siente como abuso. Y a diferencia de las edades pre modernas en las que los individuos principalmente aceptaban la versión oficial de la realidad y de las cosas "sí o sí" o simplemente (para no dejar de pertenecer a su grupo humano local) no cuestionaban sus creencias casi nadan en la modernidad (y más aún en la modernidad tardía o posmoderna) se tolera muchos más puntos de vista múltiples y cosmovisiones.  Solo se pide que no se coarte la libertad del otro de tener sus puntos de vista y por eso las dictaduras de derecha o de izquierda aún en la “época moderna” van contra el espíritu de la modernidad. Además, la historia de las vidas del pueblo o la gente común y no encumbrada (de quienes no eran de las élites pre modernas) casi siempre quedaban en el olvido histórico pues no se grababa ni en piedra ni en monumentos pero hoy en día casi todos tenemos una historia que contar y cada día más un legado que dejar que no tiene que necesariamente que ser el de descendencia genética o prole.  

Pero NO BASTA CON SER MODERNOS para poseer la "mirada correcta" de la realidad. Es solo una etapa parcialmente verdadera pero asimismo incompleta y con muchos problemas...con un exceso de énfasis en la razón instrumental, y operando bajo un dogma que puede ser llamado “monismo científico materialista”.  Por ello, los cuestionamientos que la ‘posmodernidad’ ofrece (sin los excesos del deconstruccionismo más abyecto que cae en el nihilismo y en la negación de todo fundamento trascendente absoluto) son bienvenidos. En la posmodernidad también hacemos consciencia de los errores del absolutismo racional instrumental que se distancia de la participación del individuo en naturaleza y hacemos consciencia de la destructividad del patrón de producción y consumo mundial y a partir de entonces se buscan alternativas más sanas y holísticas.

Pero todas ellas (incluyendo a la posmodernidad) son etapas donde se piensa demasiado exclusivistamente y donde existen aspectos constructivos y destructivos pero sus “miradas del mundo” se niegan mutuamente por no haber aún llegado a lo que podríamos llamar una “intuición omni comprensiva” y una apreciación de las múltiples verdades fundamentales presentes y reveladas por diversos métodos en todas las etapas y épocas de desarrollo psicológico, cultural e histórico.  

Como dije, creo que hay de bueno y de malo en la modernidad así como en todas las etapas de desarrollo históricas, sociales  tecnológicas y culturales. Sin embargo también habría "progreso" en el sentido que la mente humana puede paulatinamente abarcar y tener acceso a más explicaciones, teorías e interpretaciones de forma progresiva. A pesar del control socio cultural de lo que les conviene enfatizar a las grandes corporaciones existe la idea generalizada del ser humano que puede estudiar y llegar a sus propias conclusiones. En la modernidad se exacerba a la analítica.

Sin embargo, ciertamente un problema acucioso actual bajo el aún imperante sistema moderno es el materialismo exacerbado y otro es el empobrecimiento de la solidaridad de grupo. Reemplazaron a la "mano invisible de Dios" (la idea original del mal entendido  Adam Smith) por la “mano invisible... del mercado”. Se le asigna un precio comercial a casi todo y se vive engañados pensando que la libertad individual depende más que nada del éxito en el mercado. La vida en comunidad y la vida espiritual quedan relegadas y se pierde la solidaridad reemplazada por relaciones instrumentales.  Las relaciones de tribu se diluyen: la reciprocidad es leyenda. La integración intuitiva con las fuerzas sutiles de la naturaleza son mito y el dogma del positivismo cientifista bajo un monismo materialista se vuelve la “ley” de la gente creíble y bien “educada” y la búsqueda de la felicidad es explotada por aquellos que se enriquecen vendiendo distracciones y/o apelando a los peldaños de la escala de necesidades maslowiana más elementales.

En otras palabras, nos liberamos y ampliamos horizontes de muchas formas pero también se pierde mucho durante la modernidad. Y también somos explotados, no por los verdaderos adalides de la modernidad, sino por quienes bajo estructuras de consciencia pre modernos y pre convencionales, utilizan los medios de la modernidad para su beneficio propio de forma egoísta.  
Mas si solo vemos lo negativo en la modernidad y la criticamos confundiéndola con el abuso de poder mientras parece que las desvinculamos de la libertad y ampliación de posibilidades que trajo para la humanidad y, a pesar que podríamos acertare en algunas de nuestras críticas, estaríamos fortaleciendo el pensamiento divisivo, dicotómico pre moderno… como si nos disparáramos en nuestros pies antes de comprar zapatillas para correr mejor.  Si solo enfatizáramos que se trata de la manipulación egoísta de los poderosos que crearon su propio sistema nos estamos engañando a nosotros mismos y confundiendo a los demás porque la modernidad es una creación de un modo de sentir y pensar más amplio que el representado por el viejo orden pre-moderno de las jerarquías netamente verticales.  

No es concebible que los valores liberales (centrales en la modernidad) que volvieron a traer a la democracia al planeta, los derechos de los trabajadores, los derechos humanos, la ley internacional, el ideal del imperio de la ley y la razón, hayan surgido de las mentes más manipuladoras.  Fue un gran cambio positivo frente al viejo dominio de reyes, reyezuelos y emperadores que hacían y deshacían y enviaban a la guerra a quienes querían. Y – por favor - no confundamos lo mejor de los valores liberales con el “neo liberalismo” que podríamos en parte definir como una libertad para realizar negocios descontroladamente (también mal interpretando a Adam Smith). El liberalismo fue libertad; el neoliberalismo, libertinaje.

Pienso que el marxismo es una crítica racional, eurocéntrica y moderna pero que cuestiona los abusos del mal uso del sistema económico y legal moderno que permite que personas con una mentalidad pre-moderna por el hecho de contar con capital adquieran un exceso de poder desconsiderado por sobre los demás.

Lo que tiene que propiciarse es el desarrollo de estructuras o niveles de consciencia no solo modernas sino que reconozcan los aportes positivos integrables de todas las etapas: las etapas “tribales” pre convencionales; las etapas convencionales (a veces llamadas “mítico religiosas teológicas”), las etapa racional, liberal y moderna; la etapa de crítica (¿auto crítica?) posmoderna.

Lo que deben evitarse serían las negaciones de los aportes positivos de las diferentes etapas como forma de mantener un pensamiento coherente al identificarnos más con alguna de ellas en particular.  Y este modo de pensar (acompañado de un modo paralelo de sentir) es el modo integralista, complejo, interconectivo y – en academia – transdisciplinario. Requiere apreciar cuasi esotérica y universalistamente, múltiples verdades y la verdad de los ‘otros’ como partes de uno mismo.  

Como en la Teoría de Sistemas donde sistemas más grandes incluyen partes anteriores y a la vez son incluidos en sistemas más grandes, cada etapa de desarrollo psicológico y cultural humano debería ser más inclusiva que la anterior e incluir los descubrimientos de la etapa anterior pero, al pasar a un modo de pensar y sentir…a una nueva etapa (por ejemplo de la etapa mítico religiosa de verdades reveladas a la etapa moderna) para deslindarse y diferenciarse afianzándose en la nueva etapa se descartaban muchos de los descubrimientos positivos que añaden al conocimiento humano. Por ejemplo, en las culturas teocráticas a veces se descarta la relación con espíritus de la naturaleza algo válido que existió  por cientos de generaciones. En la cultura moderna se les considera "supersticiones" pero no realidades alternativas.  Y en la cultura del pensamiento igualitario posmoderno se detesta tanto al pensamiento científico convencional clásico como al pensamiento tradicional religioso y así...nadie conversa sinceramente con nadie sino que defienden la etapa con la que se identifican más.  


Al pasar a la etapa moderna frecuentemente se descarta la existencia divina, espiritual y posibilidad de la intervención divina. Al pasar a la etapa posmoderna se tiende a descartar toda jerarquía y diferenciación sana cayendo en el relativismo.  Dicho de otro modo se sobre descartan experiencias válidas y en todas estas etapa pre integralistas se piensa dicotómicamente de una forma u otra. Así, en todas estas etapas se violenta de una forma u otra el derecho de ser de estructuras y de quienes representan etapas que no corresponden a las con que uno se identifica más. Una verdad lucha contra otra....innecesariamente y lo que vemos hoy en día son múltiples guerras culturales e ideológicas en el fondo representando diferentes etapas evolutivas y no solo son guerras por recursos o por la supremacía de un grupo de poder sobre otro.

Arrastramos aspectos reprimidos de etapas culturales (y de aceptación psicológica) previas y estas se constituyen en "sombras" que inconscientemente nos poseen (en un sentido jungiano) y asimismo, arrastramos estas "sombras" a las etapas subsiguientes que asumimos incompleta y patológicamente.

Por ejemplo, el rechazo casi atávico e irracional a ciertas formas de lo "paranormal" (comunicación con otras realidades) es comprensible porque se aceptación de forma fácil y natural pertenece más a etapas pre-convencionales muy anteriores. desde la perspectiva moderna (que se basa en lo que puede conocer físicamente bajo métodos clásicos y con una razón lógica basada en el medio excluido) su aceptación se haya muy alejada en nuestro pasado cultural.


Es que representantes de todas las etapas así descritas se creen y sienten con derecho de imponer su verdad parcial sobre quienes no piensan igual (de forma casi incuestionable y más absolutista en las etapas pre modernas y de forma menos absolutista pero aún presente en las etapas moderna y posmoderna). Esto debe empezar a terminar…un fin histórico sin precedentes, en la incipiente y emergente etapa integralista multi sistémica y su sentir y pensar; etapa necesaria para aprender a convivir de forma sumamente interconectada a nivel planetario. 

La mayoría de estas ideas son del pensador Ken Wilber descubridor de un modelo integrativo (AQAL o Teoría Integral) del cual tomo mucho pero con el cual no necesariamente estoy de acuerdo en todo.  


Tuesday, December 29, 2015

META POLÍTICA

La Meta Política se relaciona a la capacidad que tiene el ser humano de sentir, pensar y auto identificarse con aquello y aquellos con lo que inter actúa. En los conflictos destructivos innecesarios que vemos a diario, habría una confluencia natural de estados y niveles de consciencia bajo los cuales se forman agrupaciones de poder, políticas y económicas, sociales y militares; todo tipo de agrupaciones, tanto de amigos que comparten ideologías, metafísicas subyacentes e intereses comunes así como de enemigos (que no comparten algunos o todos los elementos anteriores).

Los individuos, se asocian y colaboran o se distinguen y diferencian por interés o ideología según su capacidad de sentir, pensar y auto identificarse. En el fondo el porqué es psicológico. Pero si (como la física cuántica y los fenómenos parapsicológicos fuertemente sugieren) intrínsecamente la realidad natural en sí se haya armoniosamente interconectada bajo principios universales de forma tal que no necesariamente predomina la entropía sino más bien la sinergia y la sintropía y... ya que el ser humano es naturalmente partícipe en esta realidad, potencialmente también tendríamos la capacidad de vislumbrar, sentir y entender y actuar mejor según este orden interno. Es importante percatarse de esto ya que, por ello, las múltiples recurrentes formas de expresión del "homo homini lupus" podrían - al menos potencialmente - disminuir o dejar de ser. Podríamos realmente ser mejor; podríamos cambiarnos, cambiar la historia del "siempre lo mismo".

Interesantemente, la psicología del desarrollo humano sugiere de manera robusta que realmente poseemos ese potencial. No se eliminaría la adaptación socio biológica a un mundo clásico regido por fuerzas externas pero sí se podría subsumir ese nivel de interacción bajo niveles interconectivos más inclusivos y profundos y a los que nuestra psicología profunda también pertenece de manera fundamental. Reconocer esa posibilidad es crucial para un discurso de posibilidades en cuanto a la especie humana y su "política". Es crucial  para la auto organización espontanea y orientada de la sociedad. No es solo una rareza o una idea o curiosidad más entre otras. Es algo que podría cambiar cómo es que nos pensamos y qué creemos posible sobre nosotros mismos.

Es más que una simple coincidencia que varios estudios independientes en la psicología del desarrollo humano coincidan (al estudiar distintos tipos de inteligencias) en que existen estructuras relativamente estables o NIVELES de DESARROLLO PARALELOS bajo los cuales se alinean distintas inteligencias de la mente y de la consciencia. En términos generales existirían niveles de ser, sentir, pensar, valorar y auto identificarse que pueden definirse como "pre convencionales", "convencionales" y "post convencionales". Entre los estudiosos de esta psicología del desarrollo en la especie humana (estudios con repercusiones socio políticas) están Abraham Maslow, Clare Graves, Robert Kegan, Suzanne Cook-Greuter, James Fowler, Carol Gilligan,Jane Loevinger y bajo una visión de conjunto Ken Wilber reconoce sus aportes. Todos coinciden en que ciertos individuos se desarrollan al punto de llegar a una zona límite después de la cual las "reglas del juego" de la vida cambian al prevalecer una auto orientación personal mucho más inclusiva y hacia la armonía global.

Todos los intereses políticos en los que psicológicamente prevalece lo egoico, lo xenofóbico, el "in group" vs el "out group" por sobre lo colectivo de manera tal que se armoniza lo individual y lo colectivo pertenecerían a lo que los anteriormente nombrados investigadores de la psicología del desarrollo (y otros) podrían coincidir en denominar "niveles pre integrales" o "niveles pre integrativos". Pero habría una etapa posterior, post convencional integrativa por así decir...una etapa en la cual es factible una organización política planetaria basada en principios meta teóricos que normalmente aun solo se consideran de manera utópica y superficial en el marco político estándar y en su "real politik". En estos lineamientos meta teóricos y en los niveles de conciencia que le corresponden se hallan los principios de  la "complejidad" moriniana, la transdisciplinariedad de Nicolescu, la integralidad o integratividad de Wilber y de su movimiento integral; se hallan la posibilidad práctica y sostenible a nivel planetario de una verdadera unidad en la diversidad... se hallan el concepto del "holon" como principio integrador universal. Dicho de otro modo, es posible un nivel de desarrollo psicológico que convierte en práctico y factible una política integrativa que sería totalmente distinta a la que genera guerras, competencias, colaboraciones estratégicas y equilibrios de poderes geopolíticos normalmente conocidos.

Al observar esta posibilidad también estamos observando una Meta Política, una observación de carácter político sobre la política. Pensar sobre nuestras políticas en relación a cómo esencialmente sentimos y evaluamos nos permite percatarnos de los prejuicios, objetos mentales, creencias que poseen nuestra subjetividad sin que lo sepamos. Nos permite observarnos a nosotros mismos en relación a una visión conjunta e ir más allá de la simple defensa de nuestras tendencias políticas e ideologías.

Todas las disputas bizantinas sobre qué ideología es la correcta o la más correcta y sobre quien explota a quien y quien tiene razón o no o si se debe luchar por una verdad religiosa revelada o una verdad o método científico o una ideología liberal, conservadora o socialista o quizás anarquista serían disputas parcialmente correctas con razones parcialmente válidas pero pertenecientes a una etapa de comprensión insuficiente que realmente no puede llegar a una resolución.

Por lo tanto - para lograr mayor justicia, felicidad y equidad - se piensa que se debe subsumir, reemplazar o eliminar a las demás ideologías. Serían disputas "concienciales" pre-integrativas pero en realidad todos tendríamos una potencialidad casi no descubierta ni utilizada en la creación de políticas y sociedades: El desarrollo de la capacidad de sentir, procesar información e identificarse (Munay, Yachay, Llankay en quechua), más allá del ego como entidad separada es posible y se podría llegar a un nivel sumamente original en la historia humana en el cual empecemos a apreciar bajo un esquema común las verdades parciales de todas las ideologías que antes parecían esencialmente irreconciliables. Ese potencial (de sentimiento, intelectualidad y acción) es también la promesa de un buen futuro para la especie humana.

Las guerras de siempre que observamos re-creadas de múltiples formas serían guerras culturales, políticas y de intereses sí pero por sobre todo derivarían de nuestros niveles de consciencia pre integrativos...de una adaptación a sentirnos separados.

A mi modo de ver este es el tema menos considerado en lo que podríamos llamar "Meta Política". Quizás reconocerlo como relevante en la agenda cultural requiera llegar al nivel de conciencia integrativo pero no solo como a nivel teórico sino a nivel de valoración personal. Creo que la conversación intelectual actual adolece de esta falta de información y no puede dar mejores frutos ya que las razones para defender las gastadas disputas ideológicas carecen de la fuerza y contundencia suficiente que se daría bajo una explicación racional donde sus aportes positivos puedan ser unificados.

No es que la derecha o la izquierda o quien llegue al poder aún por sobre estas simples divisiones tenga que gobernar necesariamente manipulando, robando, mintiendo, engatusando. La política en sí no es la responsable...son los sentimientos y sensaciones pre verbales y la forma de valorar y procesar información. Llegado el nivel de consciencia integrativo en un número mínimo de líderes culturales se empezaría a superar esta tendencia histórica bajo un modelo meta político donde prevalecería la coherencia y unidad dentro de una libertad sinérgica hacia lo diverso. Lo que habría que incentivar es una educación que estimule el desarrollo psicológico humano para que más personas alcancen el nivel integrativo.

Observándonos meta políticamente:

En el siguiente diagrama "Thrive's version of Nolan's Diagram" publicado en la página "Thrive Movement" dirigida por Foster Gamble, vemos cuatro tendencias políticas comunes pero las vemos en conjunto, esto es, de manera "meta política". Cada tendencia muestra su opuesto simétrico complementario y bajo esa óptica todas parecen ser igual de necesarias. ¿Es alguna de ellas la "correcta" o la que debe predominar por sobre las otras o todas ellas son correctas pero incompletas sin las otras? http://www.thrivemovement.com/defining-politics-knowing-what-we-are-talking-about-could-save-our-lives.blog



Una forma de leer estas cuatro 'tendencias' sería descifrando en ellas las posiciones opuestas de auto gobernancia vs. gobierno coercitivo (estatismo, autoritarianismo). También la distribución de las ganancias y los medios de producción vs. la ganancia individual y/o corporativa y la propiedad privada de los medios de producción. En la página "Thrive Movement" se promueve el desarrollo personal para que la opción de la auto gobernancia (Liberty/Voluntaryst) aumente pero otra forma de leer el diagrama es - como antes mencioné - considerando que también representa cuatro tendencias que podrían ser igualmente necesarias.

muy posiblemente sociedades con mayor auto regulación y el aumento de relaciones sinérgicas y sintrópicas (como las propuestas en Thrive Movement) son verdaderamente posibles al incrementarse el porcentaje de individuos que piensa, siente, valora y funciona en niveles post convencionales integrativos pero aun en ellas se mantendrían vigentes las cuatro tendencias simultaneas ilustradas por el diagrama anterior.

Mientras no se desarrolle un número suficiente de seres humanos que formen una fuerza política (y meta política) "integralista", la real politik y los patrones de estímulo, respuesta, confluencia y separación en la geopolítica y las políticas nacionales serán esencialmente muy parecidos. Pero hay importantes "vientos de cambio" que quizás hoy en medio de tanta mala noticia y escándalo y cinismo (que sube el rating y al proporcionar malos ejemplos de comportamiento y liderazgo malforma a las nuevas generaciones y a la población en general) no son fácilmente percibidos.

Además que gradualmente se va cultivando el pensamiento integrativo como un tema legítimo en el discurso cultural e intelectual en parte gracias a las meta teorías progresivamente reconocidas (por ejemplo, la 'complejidad' moriniana, la transdisciplinariedad de Nicolescu), el mayor grado de conciencia presente en las nuevas generaciones respecto al desastre ecológico global que se está gestando debido a los patrones de producción y consumo, valores materialistas, simultáneamente gracias a varios factores tales como el desarrollo tecnológico se confabula la posibilidad de un cambio meta político, una visión más consciente de la política facilitada por emergentes tecnologías que puede liberar a muchas personas de dependencia estatales y corporativas.

Según Jeremy Rifkin, la producción más diversificada y cuasi artesanal de productos gracias a las tecnologías de impresión 3D así como a novedosos sistemas de distribución y de interconexión entre productores y clientes ciudadanos, líderes y representantes nos conducirá a una reorganización política y económica fundamental. Se prefigura la emergencia de una mayor horizontalidad como un cambio fundamental también compatible con modos de pensar más integrativos, inclusivos y, por ende, meta políticos.

Emergen oportunidades inusitadas que posibilitan una mayor injerencia de un mayor número de personas en la producción y por los tanto una disminución del poder económico y político de las mayores corporaciones. Todo esto se conjuga con la necesidad de tener ciudadanos y líderes sanos y funcionales bajo una conciencia más inclusiva y participativa y la tecnología hace que sean anacrónicos ciertos procesos de descontrol y abuso estatal. Si añadimos el descubrimiento por diversos psicólogos del desarrollo que existen posibilidades de desarrollo humano post convencionales se puede llegar a la conformación de una formidable fuerza de cambio.

Creo que las relaciones de poder cambiarían si se llegase a cambios fundacionales en las formas de pensar, sentir, auto identificarse y si nuestros procesos pre verbales egoístas más básicos se ven informados por los estadios evolutivos post convencionales que son técnicamente posibles. No darían lugar a simples cambios "cosméticos" o teóricos que mantienen el estatus quo sino a formas de sentir la realidad emocionalmente más conectados y en primera persona con repercusiones dramáticas en las formas cómo nos organizamos políticamente. Además, si la tecnología interconectiva y de manufactura en pequeña escala 3D permite competir con la mega corporaciones esta tendencia gradualmente emergente también se opondría a los controles monopólicos y oligopólicos creados adrede y a las influencias espontáneas de los grandes capitales. Posiblemente habrán intentos de sobre regular y controlar estas tecnologías y los movimientos de liberación que podrían generar para así mantener el estatus quo y las viejas formas de sentir y de pensar pero la conjunción de las múltiples fuerzas políticas en gestación, de las tecnologías horizontalizantes que mencioné antes y de las meta teorías integrativas que surgen también de forma paralela pondrían en jaque a las tradicionales relaciones de poder. 

Las mismas teorías integrativas acompañando nuevas comprensiones científicas y metafísicas respecto a la interconexión no-local de los seres y las cosas (incluyendo a sus aspectos cualitativos) también contribuirían a una posible emergencia de una mejor comprensión "meta política" por lo que el acto de justificar la necesidad de acaparar riquezas sería gradualmente visto como algo troglodita, ignorante, innecesario y anacrónico. En realidad estaríamos percatándonos no solo acerca de la decadencia de la modernidad sino sobre cómo hemos operado por siglos bajo una forma de sentir, percibir y pensar intrínsecamente errada y mucho más antigua que constantemente adopta nuevas formas (antes imperios, hoy estado- naciones) ayudada por las tecnologías disponibles. Junto a esto nos percataremos sobre potencialidades humanas de desarrollo psicológico cuya actualización posibilita superar esa forma de percibir y pensar intrínsecamente errada.   

Mejor percatémonos de lo que podemos ser para movernos hacia un cambio fundamental. Ahora, ¿es todo tan malo como se nos presenta en las noticias que parecieran diseñadas para causar zozobra y/o vender más?  A mi modo de ver la modernidad, así como todas las etapas anteriores y y posteriores y tecnologías y creaciones humanas tienen y tendrán mucho de positivo y enaltecedor de la vida humana así como factores denigrantes.  

Recordemos que mientras la tecnología hace de los conflictos un affaire más destructivo, la tasa de actos violentos per cápita en el mundo ha ido disminuyendo a LARGO PLAZO en los últimos 5 siglos. Esto significa que (a pesar de las guerras y conflictos conocidos actualmente y a pesar de guerras como la segunda Guerra Mundial) progresivamente un menor porcentaje de la población que ha adoptado la modernidad muere en manos del prójimo. Ver el trabajo estadístico de Steven Pinker al respecto.  

Mucho es más bueno o más malo según el cristal con que se mire. Veamos: según la UNESCO vivimos en un mundo donde 9 de 10 niños ya tienen acceso a aprender a leer y a escribir. El problema se redujo a la mitad en los últimos 15 años.
El porcentaje de gente viviendo en pobreza extrema (definida por el World Bank como ganado menos de $ 1.90 al día) fue en 2015 el más bajo que se conoce en los últimos 200 años. En el 2010 teníamos unos 400 millones de usuarios de internet; hoy en 2015 unos 3.2 mil millones. ¿Es esto netamente "malo"??
De una población mundial de 7.3 mil millones 805 millones sufrió hambre crónico entre 2012 y 2014...805 millones menos que hace 25 años.

Y no hay que olvidar que la esclavitud es hoy mal vista casi universalmente gracias al pensamiento liberal moderno.
El aumento de las emisiones de carbono en China disminuyeron 2014 y 2015. En la COP 21 se llegaron a algunos compromisos (quizás incipientes y debiluchos pero más decisivos que antes) y sería más saludable ver el vaso como medio lleno que como medio vacío.. aunque aún hay mucho pan por rebanar.  

Todo esto no significa que la modernidad y la deshumanización no vayan juntas de muchas formas pero la situación es más compleja que lo que a veces se plantea. Tiene pros y contras pero no solamente hay que hacer apología del pesimismo para pisar un terreno intelectual seguro que es más fácil y está hoy "de moda".   








Monday, August 24, 2015

DESARTICULACIÓN de la Identidad Nacional

Hoy regresando de La Paz, Bolivia pude observar cómo una gran cantidad de peruanos en el vuelo de Cusco a Lima hacía caso omiso a las 5 o más advertencias por alto parlantes y directas que por favor apagaran sus celulares. Una chica no dejaba de chatear; un señor más allá solo guardó pero no apagó su celular. Otro señor en particular al que la aeromoza le pidió y explicó tres veces sin éxito que su conversación por celular podría interferir con el control del avión me colmó la paciencia por su falta de cortesía y le dije que ponía en peligro todas nuestras vidas y otras cuatro cosas fuertes.

El Sr. "caso omiso" continuó con sus "hola compadre" dispensando favores y cosas así por celular como si nada más importase que él y solo me decía (amenazantemente) "tranquilo... tranquilo". despegamos y minutos después, en una fila más atrás alguien contestó su teléfono que triste e infuriantemente tampoco había apagado. La vergüenza ajena me invadió. La socialización hiper moderna agitada que toleramos ha descompuesto toda solidaridad hasta el punto de negar la propia auto preservación. Y no fue solo el atorrante sino varios otros compañeros de acento peruano que no parecían advertir el peligro técnico pero real ni la voz de la autoridad, ni el comportamiento adecuado según las normas internacionales.

Esto lo noté en el segmento del vuelo de Cusco a Lima pero no hubieron incidentes así de obvios entre La Paz y el Cusco. Por ello pensé que Bolivia ( a pesar de sus propios conflictos y procesos tampoco fáciles) ha resistido algo mejor el avance de la deshumanización y desarticulación de valores de convivencia como un pueblo mas integrado como nación en base al respeto común.

Y desesperadamente pensé que (por supuesto, no todos) el peruano de hoy (aparentemente en un país más moderno y desarrollado) se está, digamos, "zombificando", esto es algo así como dejando de "ser gente" pero gestándose anómalamente a sí mismo como otra especie particular de "paria planetario", debido a una falta casi total de sensibilidad hacia "el otro" (el prójimo) como co-formador primario de la identidad, más allá de una obtusa (y falsa) conveniencia personal. Es también cierto que la "paridad" característica andina va desapareciendo y con ella mucho de lo bueno y particular de ser peruanos.

Valía igual en la práctica la inmadura e infantil testarudez del egoísta en el avión que que comentario del capitán que lo conduce. ¿Y ya cuantos millones de "adultos-niños" están entre nosotros exigiendo sus gustos pero incapaces de una vida democrática? ...La autoridad percibida como un chiste.

Y en cuanto a "chistes", pienso que el empobrecido "arte" de los mismos en la TV actual, los escándalos enfatizados (con profesionalismo sí) bajo  el 'arte' de informar y los 'realities' como entretenimiento sumados a una tenue promoción de mejores formas de arte-raíz asociadas a nutrir el sentir en valores colectivos tienen mucho que ver en esto.

Es un suicidio colectivo cultural; realmente una desgracia en parte admitida y comentada pero aún invisible; una nube oscura sin agua opacando el Buen Vivir, el buen sentir y ser en ralación, no viendo mi existencia en tu existencia; un borrador del entramado de la reciprocidad admitiéndose como un "pasa piola" sin detección, protesta o respuesta suficiente y efectiva de nuestras autoridades por ser algo aparentemente común, inocuo, técnicamente legal, comercial, difundido, conveniente y entretenido. Silencio, complicidad, medias tintas; ¿un simple y silencioso admitir que "así somos"?

Veo que el proceso de desvinculación personal para con la trama social (hoy más acompañada de mafias y polarizaciones ideológicas extremas como vehículos inadecuados de sentido personal) se está generalizando con suma algidez no solo localmente sino a nivel planetario bajo una posmodernidad relativizante global, decadente, patética y promisoriamente materialista...productora de una infinitud de inconexas "voces" que tosudamente pugnan por establecer su propio espacio de atención y feligresía.

Pero en estos devenires sistémicos, éticos, y conscienciales la ostentosa subcultura peruana parece frecuentemente hacerse notar más sui generis, destacando en esta "cacofonía de los desvinculados"con la ingente producción de llamativos "ciudadanos zombies", entes que divagan por sí y para sí utilizando con obvio desparpajo el sistema 'racional' que (solo estructuralmente) heredaron sin realmente interiorizar los valores de quienes lo hicieron posible camino a la (aún posible) "villa planetaria".

Y así se oculta nuestra terrible confusión colectiva, distorsionando (por la desconexión afectiva-social-valorativa) a nuestra personalidades aisladas hacia un gusto por la auto destrucción (el mal también entretiene, agrada, divierte, y por respuesta emocional inmediata y fácil parece aceptable); desarticulando simultáneamente nuestra existencia social e interior; borrando nuestro espacio de creación con y por el mundo (la "huaca interior", el sacro espacio imaginario que debería responsablemente gestarse, nutrirse y continuamente protegerse). Por ello perdemos la identidad propia a un cuerpo político solidario y funcional y la posibilidad de ser ayllu, comunidad, comunión, fraternidad, nación, sabia cultura y un genuino país llamado "Perú".

Hay que advertir esto y cambiar de rumbo todos.

Saturday, July 18, 2015

ALTERNATIVA AL IZQUIERDISMO CONVENCIONAL: El "Post Capitalismo" de Paul Mason y más

Se observa que KARL MARX en el escrito
"THE FRAGMENT OF THE MACHINES" (El Fragmento de las Máquinas) pensó una teoría algo distinta a la por la que se le conoce normalmente; una economía en la cual el principal rol de las máquinas sería el de producir y el de la gente el de supervisarlas. En esta economía LA FUERZA PRODUCTIVA PRINCIPAL sería la INFORMACIÓN.
LINK al escrito "alternativo" y "presciente" de Karl Marx:
http://trabajosocial.proed.unc.edu.ar/pluginfile.php/24974/mod_resource/content/0/Marx_-_Fragmento_sobre_las_maquinas.pdf

No soy ni marxista ni capitalista ni anti marxista ni anti capitalista y trato de no seguir un "ismo" clásico en particular. Busco ubicar aspectos o fragmentos teóricos útiles para ayudar a construir una Meta Teoría integrativa que trascienda las divisiones propias de un pensar dicotómico. Busco pricnipios conectivos trans políticos; trans teóricos basados en la complementariedad. 

AHORA SERÍAN LAS REDES, LA INFORMACIÓN Y LAS INTERCONEXIONES los FACTORES "revolucionarios" (¿o evolucionarios de una conciencia dicotómica inconexa a una conciencia de interconexión pero auto ordenada y jerárquica?) y no estarían en disminución el poder como control de los medios de producción y la plusvalía basada en el trabajo en respuesta al modo de producción e inversión capitalista. Tampoco se aplicaría el materialismo dialéctico inspirado en materialismo mecanicista de la época de Marx cada día más superado por la física contemporánea. Las redes también requieren pensar con una lógica distinta; pensar en la auto organización...el pensamiento "complejo" de Morin e "integral" de Wilber...el pensamiento holográfico de Pribram, Bohm, Mitchell, Talbott.

Los izquierdistas deben reconocer que estamos en un periodo de transición bajo otras reglas (también post materialistas) y deben adaptar sus teorías superando la idea de un cambio radical rápido y revolucionario. Los capitalistas deben entender que el acumular y producir y generar riqueza basados en la escasez y la simple competencia del 'ganar perder' ya no se aplica. Hay un mundo de interconexión con otras reglas y otra lógica que subsume al anterior. Es un mundo que muestra inteligencia conectiva de auto organización.  

Actualmente surge una gran fuerza social informática cambiando la aplicabilidad de propuestas políticas-ideológicas nacidas durante la modernidad clásica. Y surge la posibilidad de un "post capitalismo" de crecimiento gradual pero como algo muy distinto a lo conocido. Muy interesantes reflexiones. Esta fuerza es congruente con realidades emergentes auto organizativas que surgen de los sistemas complejos y las teorías políticas de la modernidad no sirven para adaptar y dirigir nuestros destinos. Necesitamos entender cómo ejercer un tipo de control cibernético constructivo. 

Las formas de pensar binarias (incluyendo teorías políticas de derecha e izquierda nacidas en la modernidad clásica) no se adaptan a la nueva realidad planetaria compleja e interconectada que genera sorprendentes fenómenos auto organizativos propios.

Para integrarnos solidariamente como especie planetaria hay que promover la evolución de nuestras ideas políticas que hoy ya son incongruentes con la complejidad del mundo amplificada por la acción del ser humano; ideas basadas en una lógica clásica anterior tomando como cierto e inevitable conceptos tales como como la escasez, la necesidad de una auto afirmación egocéntrica debido a la percepción de una pobre conexión entre objetos y seres organizados sin apreciar una más fundamental, efectiva e íntima relación inteligente.

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Resumen y traducción en castellano del ensayo "The End of Capitalism has Begun" de Paul Mason. 

Vínculo al ensayo de Paul Mason en The Guardian: http://www.theguardian.com/books/2015/jul/17/postcapitalism-end-of-capitalism-begun

No serían las elecciones ni las barricadas ya que los proyectos de las izquierdas tradicionales han fracasado porque el individualismo reemplazó a la solidaridad y al colectivismo. Pero la tecnología (también generada en el proceso) a creado una nueva ruta. Hay algo más dinámico que se puede llamar "post capitalismo". Como una realidad emergente acelerada por shocks externos y por el surgimiento de otra forma de ser humanos. 

Sucede que la tecnología de la información reduce la necesidad de trabajo, borra la distinción entre trabajo y tiempo libre y afloja la relación entre trabajo y salarios. También la información corroe la habilidad del mercado de crear precios porque mientras los mercados se basan en la escasez la información es abundante. Además estamos presenciando el surgimiento espontaneo de la producción colaborativa: Wikipedia es el mayor producto de información del mundo co-creada gratuitamente por voluntarios. 

La tecnología también contribuye a generar alternativas como monedas paralelas, bancos temporales, espacios auto manejados y cooperativas. Son elementos de una nueva economía que a pasado casi desapercibida. Incluye nuevas formas de propiedad, nuevas formas de prestamos, y se prestan al término "commons" (algo así como 'sociedad del bien común' que incluye los bienes planetarios). 

Si estos micro proyectos se nutriesen podrían ofrecer alternativas viables. Las soluciones a las crisis externas (como la recesión del 2008 en un ambiente económico en el cual un crecimiento del 3% ya se considera recesión) han típicamente sido de austeridad y acumulación monetaria. Pero para que funcione, la austeridad en realidad no es unos 8 años de cortes en el gasto sino disminuir los salarios y estándares de vida a niveles comparables a los de la clase media en la India y China. Y ya que no contamos con un modelo alternativo la condiciones para otra crisis se reinician. Los salarios en términos reales se han congelado en la eurozona sur, USA, Gran Bretaña y Japón. 

El sistema bancario en las sombras es actualmente de mayor envergadura que en el 2008 y nuevas reglas exigiendo que los bancos tengan más reservas han sido diluidas en muchos casos pero con la inundación de mayor dinero el 1% de super ricos se han vuelto aun más ricos. El sistema neoliberal se ha convertido en un sistema programado a producir fallas catastróficas recurrentemente. 

Anteriormente la relación entre ciclos económicos y la clase asalariada era más directa, cuando la clase asalariada gradualmente forzaba a los negocios a subir los sueldos tratando de crear nuevas formas capitalistas. Hoy hay una síntesis de automatización, sueldos más altos y consumo de mayor valor. No hay presión de la clase trabajadora y la tecnología en el centro mismo de la innovación no exige mayor gasto en consumo o la re-contratación de la fuerza laboral vieja. La información es como una máquina que muele el precio de las cosas y la cantidad de tiempo de trabajo necesario para trabajar. La cultura neo liberal tardía reacciona premiando al creador de trabajos con muchas horas pero de poco valor y muchos miembros de la clase empresarial crean negocios neo-lúdicos (tiendas de café, lugares para hacerse las uñas, etcétera). 

Aunque la innovación está ocurriendo se ha demorado a producir la convencionalmente predicha curva en ascenso que se espera gracias a la la convencional teoría de los largos ciclos económicos. No solo estamos rodeados de maquinas "inteligentes" sino de una nueva capa de realidad centrada en la información. Las computadoras 'vuelan' a las aerolíneas y a bordo hay personas mirando pantallas. la máquina inteligente añade valor físico pero también valor de información. Desde los 1990's se piensa que se estaría creando una forma de capitalismo cognitivo y que las dinámicas de la información son profundamente anti capitalistas. 

Los bienes de la información son libremente reproducibles. Pueden ser copiados infinitamente pero también su costo de producción disminuiría a cero si se obedecieran los mecanismos normales de la oferta y demanda. Aunque la economía convencional procede de la escasez, la fuerza más dinámica de la actualidad (la información) es abundante. Está en crecimiento una dinámica de la información como un bien social; libre para el usuario, incapaz de ser explotada como propiedad. Interesantemente, en el escrito "THE FRAGMENT OF THE MACHINES" (El Fragmento de las Máquinas) Karl Marx pensó una teoría distinta a la cual por la que se le conoce normalmente; una economía en la cual el principal rol de las máquinas sería el de producir y el de la gente el de supervisarlas. Para él en esta economía LA FUERZA PRODUCTIVA PRINCIPAL ERA LA INFORMACIÓN.  

El poder productivo de tales máquinas dependía no de la cantidad de trabajo requerido para producirlas sino del estado del conocimiento social. dado que el marxismo llegaría a convertirse en una teoría de la explotación basada en el robo del tiempo de producción, esta otra posición de Marx es revolucionaria. Sugiere que una vez que el conocimiento en sí se convierte en una fuerza productiva superando al trabajo requerido ´para crear la máquina el asunto principal ya no es uno de "salarios vs ganancias" sino de quien controla el "poder del conocimiento". 

En un ejercicio mental al final de su propuesta, Marx imaginó el final de la trayectoria: Una máquina que podría ser construida sin costo tampoco añadiría valor al proceso de producción y rápidamente (luego de varios ciclos contables) reduciría el precio, la ganancia y los costos laborales de todo lo demás que tocase. Cuando entendamos que LA INFORMACIÓN ES FÍSICA, que el programa o "software" es una máquina y que el almacenaje, el ancho de banda y el poder de procesamiento están colapsando en precios exponencialmente, este otro pensamiento de Marx se vuelve claro. Interesantemente en estos escritos poco conocidos de Marx, él se imaginó que la información se guardaría y compartiría en una especie de "INTELECTO GENERAL" que sería como la mente de todos conectada por el conocimiento social, en el cual toda mejora beneficiaría a todos en conjunto. También dijo que la existencia de esto (algo parecido a nuestra emergente economía de la información) terminaría por completo con el capitalismo. Por ello, el viejo paradigma izquierdista para superar al capitalismo es asimismo superado. El sector post capitalista podría co-existir con el sector de mercado por décadas pero se avecina un gran cambio. 

Las redes restauran "granularidad" en el "proyecto post capitalista." Hoy en día toda la sociedad es una fábrica: Todos participamos en la creación y re-creación de marcas, normas e instituciones rodeandonos. Hoy en día es la RED (así como hace 200 años fue el taller de trabajo) el factor que no se puede silenciar o dispersar. Aunque los estados pueden apagar a las redes sociales, la internet misma y monitorear cada bit de información que ponemos no pueden re-imponer el sistema de propaganda jerárquico a la sociedad ignorante como hace 50 años (como lo tratan de hacer aun hoy en regímenes autocráticos) sin eliminar piezas clave de la vida moderna. Sería (como dice el sociólogo Manuel Castells) como tratar de des-electrificar un país. https://www.youtube.com/watch?v=2qSIHZaxN14

El info-capitalismo a creado un nuevo agente de cambio histórico: El ser humano que aunque aun es explotado está conectado y educado. la transición será más que económica. por ejemplo aún tenemos la tarea de DE-CARBONIZAR al mundo. Pero hay cambios como están surgiendo en Grecia por ejemplo con formas de resistencia a la austeridad basadas en redes a las cuales uno no puede fallarles en cuanto a pagos. Mientras el feudalismo se basaba en obligaciones y costumbres, el capitalismo en el "mercado" y sus reglas comunes, el "post capitalismo" (cuya pre condición es la abundancia) podría no solo adquirir una forma modificada compleja de la sociedad de mercado. 

¿Como se superará el retardado surgir de la tercera revolución industrial (retardada con negocios que no añaden mucho valor)? La internet es el barco y el océano según el economista francés Yann Moulier-Boutang. También varios shocks externos están alterando la dinámica del capitalismo, volviéndolo infructífero: Cambio climático, excesivo consumo de recursos energéticos, poblaciones envejeciendo, migraciones y en una infraestructura funcional y orden social basados en una sociedad financieramente compleja y pobre no se necesitan de grandes crisis como los fue la peste bubónica hace siglos en europa. Los izquierdistas deben que reconocer que estamos en un periodo de transición y superar la idea de un cambio radical rápido. 

Son las élites aislados en sus limusinas de vidrios oscuros, los políticos corruptos, los periódicos controlados por magnates y el estado que vigila obsesivamente a sus ciudadanos los que ya son incongruentes a las corrientes de cambio, tan frágiles como parecía alemania oriental hace 30 años. Millones de persones están empezando a darse cuenta que les han vendido un sueño que la realidad no puede concretar. 

Algunos frecuentemente molestos se retiran hacia formas nacionalistas de capitalismo que solo pueden causar pesadillas de destrucción. Hay reacciones cerradas de derecha y de izquierda pero en realidad necesitamos algo más que sueños utópicos y algunos proyectos horizontales de pequeña escala. Necesitamos un proyecto que va de acuerdo a las grandes tendencias actuales, basado en la razón, la evidencia y diseños verificables sostenibles por el planeta y necesitamos ponernos a trabajar en ello. El 30 de julio, 2015 la casa Allen Lanne publicará "Postcapitalism" de Mason.

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Tuesday, April 29, 2014

Más Allá del Intervencionismo “Realista” en Política Internacional

Más Allá del Intervencionismo “Realista” en Política Internacional

Por Giorgio Piacenza

Introducción

El 25 de abril del 2014 asistí a la conferencia “Los Límites del Intervencionismo en Asuntos Internos” en el Hotel San Agustín Exclusive, en Lima, Perú. Fue una interesante reunión donde tuve la oportunidad de aprender y tomar nota de información histórica y de actualidad. Sin embargo pronto me percaté que la mayoría de los asistentes (que a veces parecían dar un mensaje-consigna apasionadamente exponiendo sus ideas intensamente antes de consumar sus preguntas), así como la mayoría de los ilustres exponentes, principalmente criticaban (no sin faltarles una fuerte dosis de razón) al histórico intervencionismo estadounidense en Latinoamérica y en otras regiones. 

Primero quiero aclarar que mi posición intenta no ser ni de derecha ni de izquierda sino la de integralmente reconocer los mejores aportes de ambas corrientes, trascendiéndolas e incorporándolas dentro de una visión que no solo sea “posmoderna” (horizontal, relativista) sino dentro de una emergente visión integrativa más amplia que pueda generar marcos Meta Teóricos y que felizmente supere e incluya (en su capacidad de lidiar con la complejidad) a la modernidad y a la posmodernidad. Mi intención es integradora y por ello busco actualizarme explorando modelos integradores capaces de llevarnos más allá del pensamiento dicotómico reductor, propio no solo de muchas visiones míticas-religiosas intolerantes sino también del pensamiento moderno, lineal, clásico que dio origen a las principales teorías políticas y sociológicas que aún hoy tienen una gran influencia en la academia y el discurso creativo.

Al mencionarse la actual crisis en Ucrania y Crimea durante la conferencia se dijo que parece existir un retroceso y recrudecimiento hacia situaciones de competencia recalcitrantes similares a las que existieron antes de 1991 durante “La Guerra Fría”, situaciones previas al mundo “multipolar” que supuestamente predomina hoy. Se comentó que estábamos regresando a un estado más afín a una perspectiva “hobbesiana”, en el que todo acuerdo político ocurre por “interés” dentro de un espacio poblado por países en constante competencia uno con otro  y en el que el hombre es potencialmente “depredador” del hombre.

Esto no me agradó ni me pareció real, y no solo porque existen otras maneras de pensar y de hacer política sino porque existe evidencia empírica que podemos comportarnos y valorar de manera menos aislada y egoísta según nuestro crecimiento personal. Tampoco me gustó este énfasis porque siendo una actitud cínica sobre la vida humana no nos facilita una salida para mejorar o descubrir otra opción sino que nos hipnotiza hacia un darnos por vencidos. Si lo único que escuchamos como opiniones cultas y educadas es alguna forma de cinismo acerca del ser humano el peligro podría ser creer en esto al grado de perecer moral o espiritualmente.

Como supuse que iba a suceder, se criticó más al intervencionismo estadounidense que al de los países “anti sistema neoliberal” como Venezuela y una señora politóloga alemana comentó (no sin faltarle también una buena dosis de razón) contra este prejuicio presente aparentemente en una mayoría de asistentes durante la conferencia.

Varias veces oí llamar a los Estados Unidos “el hegemón” y hasta cierto punto estuve de acuerdo (¿cómo se puede negar la realidad de ese intervencionismo histórico?) pero pronto me pregunté ¿por qué está la crítica tan polarizada? ¿Y por qué Estados Unidos se ha comportado así? ¿Acaso no hace ese país lo que (si pudiera) haría cualquier país otro si su epistemología y nivel de comprensión (amplitud de criterio) se basara en la pre-modernidad y en la modernidad, esto es, en formas de ser y de pensar “pre-integrales”? ¿Acaso Venezuela y otros estados no han tomado también iniciativas muy activas para afectar la política interna de otras naciones latinoamericanas extendiendo así su influencia y filosofía política? ¿Acaso líderes en España, Inglaterra, Alemania, Serbia y la Unión Soviética y ahora China no tuvieron o tienen pretensiones de influencia hegemónica? ¿No se haría en Perú lo mismo si tuviéramos el poder para hacerlo?  

Todo esto me hizo pensar. ¿Dependen los expansionismos políticos por razones no humanitarias de motivos endógenos inmutables en la psique humana? ¿Qué ocurre realmente con nuestra psique en relación a la política? ¿Por qué somos como somos? ¿Podemos cambiar? ¿Nos estamos limitando a teorías políticas incapaces de ayudarnos a dar un paso fuera de estas formas de pensar dicotómicas? ¿Solo podemos crear propuestas opuestas y contradictorias en vez de opuestas y complementarias?  

Sean nuestras preferencias de tendencia izquierdista liberal-igualitaria (un sano socialismo) o de tendencia de derecha liberal-individualista (pero solidaria con el prójimo) en ambos casos el impulso saludable sería el de dar a la gente la capacidad de auto gestionarse con mayor libertad y justicia. En ambos casos las oportunidades de auto realización deberían extenderse al mayor número de personas. Sin embargo, tanto las abusivas dictaduras de izquierda como el abusivo control del estado por grandes empresas (legítimas o no) y corporaciones han debilitado el éxito que estas dos tendencias complementarias deberían tener. Creo que esto se debió a que el egoísmo implícito en el nivel de conciencia de quienes trataron de implementar las ideologías de derecha e izquierda distorsionó lo que podía aplicarse en la práctica. Creo que aquí hay una problemática más profunda que ser capitalista o socialista, del primer mundo euro-americano o de un mundo cultural y económicamente colonizado.

Creo que en teoría política internacional necesitamos imperiosamente superar un exiguo discurso tanto a nivel nacional como internacional, un discurso demasiado simplificado como “pro americano” o “anti americano”. Tenemos que empezar a pensar porqué es que -como seres políticos- somos como somos y para esto, para ampliar nuestra teoría política habría que (de forma interdisciplinaria y transdisciplinaria) explorar temas que superan las divisiones académicas tradicionales; por ejemplo, habría que comenzar a utilizar los descubrimientos de la sicología del desarrollo humano.  

Durante la conferencia me percaté que las teorías políticas implícitas que predominaban en esta conferencia (concurrida por reconocidos intelectuales, comentaristas y teóricos como Gustavo Soberón, Eduardo Arroyo, Ramiro Escobar, José Cornejo, Farid Kahhat, Raúl Wiener y Óscar Vidarte) se basaban en epistemologías que tienen un indudable valor explicativo y hermenéutico pero que ya se quedan cortas en el mundo tan complejo e interconectado que habitamos, con situaciones de alcance global que debemos resolver y nuevos fenómenos auto organizativos dados por la complejidad de sistemas sociales, culturales y naturales que hemos vinculado y transformado.

Creo que hoy en día algunos pensadores integrativos seminales (como Edgar Morin) ven a estas teorías y epistemologías (nacidas a la par de un pensamiento científico clásico y a una lógica aristotélica clásica) como muy imprácticas e incompletas o quizás aptas para explicaciones puntuales de ciertos aspectos.

Ponderaba sobre estos temas mientras me sentía preocupado por la actitud cínica-realista-deprimente que también percibía- y estuve a punto de decirles a participantes de una delegación Venezolana que –por respeto a los demás- guardasen silencio (ya que hablaban con tono de voz fuerte mientras los conferencistas disertaban). Luego estuve a punto de decirle a una señora que llegó tarde que por favor desconecte su insistente y sonoro celular, pero sentí un cierto alivio al escuchar al joven politólogo Óscar Vidarte quien -al cuestionar la legitimidad práctica de la ONU y la de su Consejo de Seguridad- sugirió que también habría que desarrollar formas de hacer valer los intereses de la comunidad internacional por sobre la de los países individuales en general (y en particular los más poderosos). Por fin en esta reunión oí una voz que en cierta forma promovía la importancia de favorecer un pensamiento y una política más “planetaria” por sobre el sistema actual de tensos conflictos y competencia entre unidades de poderes políticos que se conciben a sí mismos como separados.

Sin embargo se podría decir que el bagaje teórico principalmente expuesto durante la conferencia utilizaba enfoques surgidos en una época (ya seriamente cuestionada en la posmodernidad) en que el gran impulso globalizador de la modernidad asociada a la racionalidad científica eurocéntrica clásica se estaba consolidando.

Los marcos teóricos que percibí implícitos en el discurso fueron los de la “Teoría de Conflicto”, junto a una aceptación implícita del pensamiento político de Niccoló Macchiavello y el de Thomas Hobbes y sobre todo (en cuanto a la teoría de las relaciones políticas internacionales) percibí que se articulaban muchas ideas en torno a un “Realismo” al que también aún podría entenderse como el “paradigma” predominante de la práctica de política internacional. Pensé que, tanto los conservadores de derecha como los conservadores de izquierda (en el sentido de favorecer una actitud realista material de manera fundamentalista) parecen concordar en estas ideas. Todo parecería indicar que – de ser así de incontrovertible la naturaleza de las cosas- en política internacional nunca superaríamos al cinismo, la desconfianza y la competencia cerrada entre intereses (individuales y nacionales) separados.

Luego pensé que los líderes de naciones que aún se distinguen como “teocracias” -aunque teóricamente rechacen una explicación materialista de la vida- también y en general los líderes de todas las naciones con un fuerte sentido nacionalista excluyente eran de otras maneras conservadores de pensamiento dicotómico, reduccionista y excluyente, siendo este el factor común detrás del “realismo hobbesianismo” dominante.     
El discurso y la conversación se centraron mucho en una u otra forma de ese permanente conflicto de intereses entre los países. Estas ideas se acoplan a la muy difundida idea que objetivamente existe un “Real Politik” o la búsqueda y la aplicación del poder en la política real entre las naciones, algo que cotidianamente se aplica más allá de la retórica. Sin embargo ¿es esto ineludible? ¿Es lo que hemos experimentado en el pasado la mejor guía de los límites de lo posible en la experiencia humana?  

Ninguna de estas ideas “conservadoras” aporta suficientes luces para un redescubrimiento y/o re-creación de quienes somos y que sea apto para la convivencia planetaria armónica en un mundo interconectado con problemas globales conjuntos e inesperadas “crisis emergentes” fuera del control humano. Estas ideas más bien parecen ser parte de un conjunto de conceptos que se refuerzan mutuamente, conceptos históricos que inducen a un pesimismo sobre nuestra capacidad de gestionar una mejor sociedad.

Esos “Real Politik”, y la “Teoría de Conflicto”, además de ese “realismo” en relaciones internacionales coinciden con visiones biológico-darwinistas aplicadas al comportamiento social cortoplacista y en parte coinciden con la forma cómo la sociobiología explica nuestra sicología y comportamiento social. Coinciden con la idea cristiana que el ser humano nace con una “concupiscencia” o tendencia al pecado/error. Aunque todas estas ideas tengan algo de cierto, sus aspectos negativos se refuerzan mutuamente y ninguna por separado o en conjunto nos brindan opciones amplias para salir de la resignación al cinismo por lo cual –adoptando un común denominador- nos abocamos ciegamente hacia un “desarrollo” de explotación económica y de recursos interminable así como destructor e insostenible. 

Necesitamos forjar un modelo conectivo universalmente demostrable y eficiente que se base en un grado de libertad creativo superior a las manifestaciones descubiertas por la ciencia y la teología de inspiración excesivamente dualista. 

En política internacional prima el “realismo” (y variantes de “neo realismo”) y en segunda instancia se halla el “liberalismo” (y variantes de “neoliberalismo” pero no debemos confundir a este concepto de teoría política internacional con el “neoliberalismo” que se entiende como una promoción de una política capitalista desenfrenada a nivel local y global). Mientras que la idea central del “realismo” en política internacional parece ser el concepto de “conflicto”, la idea central del “liberalismo” sería más compatible con la idea de “cooperación” e interesantemente ya se reconoce a la “cooperación” como un aspecto sumamente necesario para la evolución de la complejidad en particular en la biología.

Aunque la “Teoría de Conflicto” de origen sociológico marxista ha servido para estructurar las luchas de los menos poderosos contra los más poderosos también –utilizada como una respuesta reduccionista y excluyente- ya es una voz anacrónica y limitante. La subdivisión que hace de la realidad económica, social y cultural es demasiado simplista, incompleta, sesgada. Generalmente se enfoca demasiado en el conflicto entre clases que controlan los medios de producción y la economía en general afectando desde ese aspecto la creación de símbolos, conceptos y creencias.

As veces dentro de la crítica a los poderosos que imponen su cultura y explotación económica  nos encanta diferenciarnos para adquirir estatus o aceptación social y a veces nos enfocamos demasiado en hablar del “imperio” o del “hegemón” cuando nosotros podríamos perfectamente reproducir situaciones similares tratando de acumular y preservar nuestro propio poder.

En el discurso político (tanto entre pensadores de derecha como de izquierda) no dejamos de hablar acerca de las luchas de individuos contra individuos y de grupos de poder contra otros grupos de poder. Pero según la Teoría Integral de Ken Wilber (afín a las “Ciencias de la Complejidad” (y auto organización), al “Pensamiento Complejo” de Edgar Morin, a la “Transdisciplinariedad” de Basarab Nicolescu, al “Realismo Crítico” de  Roy Bhaskar y a otras ideologías y modelos emergentes integrativos post posmodernos, estos mismos parámetros modernos eurocéntricos serían una etapa necesaria (aunque generalmente patológica por su efectividad y poca visión sistémica) en la evolución de la conciencia, etapa en la cual los individuos naturalmente piensan y sienten privilegiando la razón instrumental por sobre formas de ser en etapas anteriores de carácter más “mítico”.

Sin dejarse limitar por un pensamiento integrador también emergente desde el 1er mundo, los creativos del “Pensamiento del Sur” deben nutrirse de estos aportes que (como los de Boaventura de Sousa Santos) provienen de un mundo euro-norteamericano que, sin embargo, cuestiona los reduccionismos, materialismos, epistemología y otras limitaciones eurocéntricas clásicas. Hay un pensamiento planetario gestándose en el cual se conjugan el norte y el sur y todos los que faltan.

Hacia Nuevas Consideraciones

La teoría política predominante es consecuencia de una manera ya demasiado divisoria de pensar sobre la condición natural del hombre. Mientras que en la Edad Media los asuntos celestiales/espirituales se concebían separados de la naturaleza, el orden de los primeros regían sobre los segundos. Pero en la modernidad se aprendió a distinguir y deslindar aún más, manipulando la naturaleza según sus propias “leyes” al punto que lo celestial/espiritual resultara aún más innecesario y escindido de esa aproximación. Pero otras opciones (que van aún más allá de la modernidad y de la crítica posmoderna) están siendo exploradas aunque aun no ingresan en el bagaje conceptual de la mayoría de los politólogos.

Por ejemplo, en parte debido a la separación de saberes (aún dentro de los foros académicos modernos) no se considera un factor que ha sido demostrado por muchos psicólogos del desarrollo humano: la ampliación progresiva (y diríamos que por etapas) de la capacidad de tomar de perspectivas, incluyendo nuestra auto-identidad con mundos sociales progresivamente más amplios y nuestras motivaciones y éticas según esta “expansión” de la conciencia (definiendo la “conciencia” no como un objeto o como sujeto sino (metafóricamente) como una “CAPACIDAD” y/o un “espacio” que incluye y puede manifestar/concretar en la experiencia, ser poseído o liberarse de aspectos de la realidad en mayor o menor grado.

A pesar de la resistencia del mundo científico clásico, el rol de la conciencia como esta “capacidad” o “espacio” que manifiesta y “actualiza” objetos y experiencias está siendo gradual pero seriamente reconocido como un elemento fundamental, común y conciliador aplicable no solo en cosmología, física cuántica y hasta parapsicología sino a todos los campos del saber, por ejemplo a aquellos relacionados con la emergencia de una ciencia integrativa, no reduccionista y no materialista clásica. En cierto sentido lo que llamamos la “conciencia” sería la Vida misma individualizada en sujetos de experiencia en relación con los objetos mentales que pueden contener y con los que se pueden relacionar. Este entendimiento podría aplicarse al “re-encantamiento” o re-valorización de un mundo percibido como inteligente y vivo y podría aplicarse a la revalorización de los aportes de las culturas “pre-modernas” ancestrales y, por extensión (como antes sucedió con el reduccionismo y realismo materialista), podría aplicarse a una nueva fundamentación de las ciencias sociales.

En una sociedad planetaria más integral deberíamos rescatar los conocimientos de todas las fuentes y tradiciones que puedan armonizarse para el bien común según lo descubierto por los métodos usados en todas las etapas de desarrollo cultural. Debemos revalorar la percepción intuitiva-participativa de la vida que –a pesar de estar culturalmente ubicada (según algunas clasificaciones occidentales modernas) en etapas “pre-científicas” o “pre-modernas”- podría de muchas formas ofrecer métodos y descubrimientos aplicables en la actualidad. Esa ha sido una de mis críticas al pensamiento occidental integrativo de algunos filósofos como Wilber que parcial pero insuficientemente reconocen el valor de lo descubierto por los pueblos “tribales” que pudieron comulgar psíquica, personal y colectivamente con los múltiples niveles del mundo natural entendido como un ser vivo. En este mundo integrador de las sabidurías a nivel planetario lo “paranormal” debe dejar de serlo para aceptarse con la naturalidad de los pueblos originales y una nueva comprensión “científica” mucho más amplia.

Así como muchos de nosotros deseamos que se escuche y adopten las sabidurías autóctonas de los mundos hoy cultural y económicamente colonizados por el eurocentrismo, las transnacionales, el capitalismo despiadado, el materialismo y la modernidad, también deberíamos tener una actitud receptiva para aquellos investigadores que (aunque generalmente realizan sus descubrimientos en el “1er Mundo”), usan métodos (como el estructuralismo) que fueron mayormente desconocidos en los mundos “pre-modernos” colonizados. Debemos reconocer que (a pesar de haber surgido en ámbitos investigativos occidentales modernos) estos investigadores aportaron información útil para juntos nosotros y ellos crear una sociedad y modelos más sanos, inclusivos y planetarios.

Así como los científicos del 1er mundo deben entender que la Tierra, que la Pacha es Viva y que nos habla (no solo metafóricamente sino en realidad), nosotros debemos salir de nuestras posturas excesivas de auto defensa cultural y extendernos para entender lo que los científicos pueden aportar a nuestra propia creación de un “Pensamiento del Sur” más integral.

Hay que reconocer que en el Hemisferio Norte también está surgiendo un pensamiento post-convencional importante. También en ese hemisferio existen muchas sabidurías y formas de ser emergentes que ofrecen métodos y formas de relacionarnos más creativamente con la Vida superando los métodos materialistas reduccionistas de la era moderna clásica. Así como justamente exigimos que no supriman nuestros saberes también debemos “tomar el toro por las astas”, creer en nuestra capacidad y abrirnos a saberes foráneos que complementen lo que ya hemos descubierto y que puedan integrarse dentro de una inescapable conciencia de alcance planetaria. Para esto hay que aceptar que (a pesar de nuestras válidas críticas al aspecto destructivo del “colonialismo eurocéntrico” y de su epistemología exigua) el occidente científico (como partícipe en un proceso planetario que nos incluye a todos) también desarrolló MÉTODOS no disponibles en otras sociedades, por ejemplo, métodos a través de los cuales se pueden observar patrones de desarrollo en nuestros aspectos sicológicos. Habría que entender que el pensamiento cíclico, las tradiciones orales y vivenciales pueden complementarse con el pensamiento propio de una evolución progresiva.

Niveles de Ser, Pensar, Sentir y Hacer

La “Dinámica Espiral” de Don Beck y Chris Cowan hacen uso de qué es lo que valoramos como personas  y de cómo eso afecta nuestra vida social. Pienso que llegará un momento en que para vivir sanamente en un mundo complejo y altamente interconectado como el que ya estamos experimentando, un mínimo porcentaje de líderes y ciudadanos deberíamos tener afinidad por valores universalistas trascendiendo pero incorporando las diversidades culturales y nacionales. Esto puede realizarse cuando podemos pensar inclusivamente, con una actitud de apertura más allá de nuestras tradiciones culturales.

Lo que ya hay que considerar seriamente en teoría política contemporánea son los hallazgos de los sicólogos del desarrollo humano. También hay que romper con el tabú clásico y “objetivizante”  contrario a considerar a la conciencia y a sus capacidades como determinantes no  solo de nuestro entorno físico sino también social y político.

Si (en relación a líneas de desarrollo sicológico que inciden en nuestro comportamiento social y en relación a qué teoría política es más afín a nosotros) entendiéramos los hallazgos de sicólogos como Jean Piaget (en cognición) Robert Kegan (en cognición y los “órdenes de la conciencia”), Jane Loevinger y Susanne Cook-Greuter (en etapas de desarrollo egoico), Clare Graves (en qué valores son importantes para las personas), Lawrence Kohlberg (en etapas de desarrollo moral), Robert Selman (etapas de desarrollo de la amistad), William Perry (desarrollo intelectual y de las relaciones interpersonales), James Fowler (etapas en el desarrollo de la fe), Abraham Maslow (etapas en la jerarquías de necesidades), Daniel Goleman (etapas de desarrollo emocional), Abigail Housen (etapas de desarrollo estético), Carol Gilligan (en desarrollo ético distinto en hombres y mujeres) nos daríamos cuenta que distintas formas de ser son  posibles según el nivel de desarrollo personal. 

Así como las diversas culturas del mundo pasaron por procesos y vivencias distintas que se adaptan sui generis a la colonialidad eurocéntrica, no solo hay que reconocer importantes diferencias entre ellas, sino algo aún más fundamental que es que -quizás semi independientemente de los medios culturales donde se mueven las personas- habrían niveles de interpretación personal hacia formas de ser relativamente egocéntricas y “primitivas”  así como hacia formas de ser menos egocéntricas y más universalistas. Si no somos conscientes de estas diferencias individuales que generan formas de pensar, preferencias e interpretaciones (incluyendo teorías políticas) no tendremos suficientes elementos de juicio para entender la realidad política y las guerras ideológicas que estamos viviendo.

Los anteriores estudios de la sicología del desarrollo tratan sobre “líneas específicas de desarrollo o líneas de inteligencia” revelando tres etapas generales: la etapa “pre-convencional” o egoica (en la cual el individuo se rige por fuerzas que lo obligan o tratando él de imponerse sobre los demás), la etapa “convencional” o etnocéntrica (en la que el individuo se rige por los valores y costumbres convencionales de su sociedad) y la etapa “post convencional” o mundo-céntrica en la que el individuo puede regirse más sofisticadamente con pensamiento propio para lograr un bien común interconectado con otras personas o grupos.

La situación planetaria de hoy (con problemas globales que atañen a todos) requeriría que al menos un efectivo porcentaje de intelectuales, de los productores de ideas y normas, de los líderes políticos y de la población en general (quizás un 10%), surjan del cinismo generalizado, del “fin de las ideologías” y funcionen bajo un nivel de desarrollo personal “post convencional” y/o “mundo-céntrico”. Debemos darnos cuenta que diversos niveles de amplitud de criterio, de auto identidad, de ética y valores son posibles y que se pueden promover educativamente que nuestra praxis política y adopción voluntaria de teorías políticas dependería de estos niveles. El “realismo” hobbesiano y maquiavélico no sería inevitable sino más parte de una etapa “pre integral”. La necesidad de mantener un estatus de poder y prestigio cínicamente desconfiando de los demás y esforzándonos para persistentemente acrecentar nuestro poder personal podrían ser los imperativos de una etapa finita.

Según el pensador Ken Wilber, estos estudios del desarrollo sicológico muestran que etapas de desarrollo “post convencional” son verdaderamente posibles y existen en personas reales que adaptan su manera de ser y actuar a ellas. Estas etapas serían “mundo-céntricas” y las personas cuyas características sicológicas esenciales (básicamente valores y auto-identidad) están establecidas en ellas podrían interesarse en el bien del colectivo internacional por sobre el nacional. También podrían estar más interesadas en la teoría “liberal” de relaciones internacionales (una teoría que promueve principios, instituciones y leyes internacionales). Las personas con un desarrollo interior aún más amplio quizás deberían ser más afines a la teoría “constructivista” de relaciones internacionales. Para estas personas las respuestas políticas (de derecha o de izquierda) basadas en el “realismo” (o en la percepción de un permanente conflicto de intereses que deben estar protegidos por el poder militar y económico) serían propias de etapas previas en el desarrollo de lo que es admisible para la conciencia humana.

Mientras que los políticos internacionales “liberales” (frecuentemente demócratas en los Estados Unidos) tienden a decidir intervenir en los asuntos internos de otros estados-nación por motivos éticos y de principio, los realistas (frecuentemente republicanos en los Estados Unidos) tienden a decidir intervenir en los asuntos internos de otros estados-nación si es que perciben amenazas a la integridad física o si perciben que su supremacía en el equilibrio de poderes a nivel internacional se ve afectado. Por ende, no podemos sobre simplificar al “intervencionismo estadounidense” (ni al de cualquier otro estado-nación) como una inevitable expresión de una forma común de ser dentro de un “realismo” que unitariamente se comparte en política internacional. En términos generales podríamos decir que los “realistas” (que enfatizan la defensa del poder) generalmente representarían niveles de desarrollo sicológico “convencionales” mientras que los “liberales” ya representarían niveles de desarrollo sicológico (o de ‘conciencia’) “post convencionales”

A excepción del comentario de Vidarte respecto a teóricamente re-plantear las bases del actual orden mundial, especialmente en relación al rol de la ONU, no escuché opiniones que detallaran estas diferencias. Supongo que no ha llegado suficiente información y/o que el desarrollo histórico de conceptos socialmente “admisibles” en el bagaje académico peruano aún se limita demasiado a generalizaciones dicotómicas clásicas y básicas. Como en los trabajos académicos internacionales que parecen servir de referencia, aun predomina en exceso la “Teoría Realista” y el discurso interpretativo basado en el conflicto.

La “Teoría Constructivista” en relaciones internacionales sería afín no solo a un nivel de conciencia más “post convencional” (inclusive que la “Teoría Liberal” en relaciones internacionales) sino hasta quizás lo que podría definirse como “integral” o “post post convencional”. Se basa en la idea que las reglas de la vida social y política se pueden cambiar según lo permitido por estas mismas reglas. Hay una posibilidad de realizar Meta observaciones u observaciones y modificaciones conscientes de nuestras propias epistemologías. Esto permitiría adaptarnos mejor a la complejidad y auto generar una amplitud de criterio flexiblemente. Esto permitiría una actitud de constante aprendizaje y reformulación adaptativa.

Si tuviéramos un grado de desarrollo integral claramente establecido contaríamos no solo con una gran apreciación del conocimiento en todas sus formas y de manera intercultural (incluyendo los descubrimientos, teorías y métodos de las etapas anteriores) sino que también contaríamos con la capacidad de utilizarlos según sea necesario pero dentro de una ÉTICA mucho más comprehensiva. Según Ken Wilber ése podría ser el futuro de la humanidad y no solo los estudios de varios sicólogos del desarrollo humano han demostrado su posibilidad sino también lo han hecho algunos filósofos como Jean Gebser (quien estudió las “estructuras de la conciencia humana”).

Para la Teoría Constructivista, la “nación-estado” residiría en las mentes y en la imaginación de la gente en relación a un territorio. De manera más osada diría que esta teoría no está muy lejos del concepto que puede darse un cambio social basado en una coordinación non-local, holográfica y quizás simultánea como cuando la Unión Soviética como entidad política ‘colapsó’ cuando entre 1989 y 1990 un suficiente número de personas casi unitariamente u orgánicamente decidió que era tiempo de un cambio. Inclusive el “estado de anarquía” (o atomización y desconexión relativa en el ámbito internacional percibido por los teóricos realistas) así como el concepto de “soberanía” serían construcciones sociales intersubjetivas que podrían modificarse. 

La identificación del “nosotros” diferenciado del “ellos” podría (junto a un nivel de más conciencia inclusivo) ampliarse ya que la desconfianza natural xenofóbica sostenida en niveles de conciencia convencionales y pre-convencionales disminuiría. Esto no significaría la total eliminación de realidades, métodos y estrategias percibidas en las etapas anteriores sino (debido a que etapas más inclusivas trascienden pero incluyen a etapas menos inclusivas) una mayor capacidad para escoger. Sin embargo no solo se tendería a escoger con una mayor amplitud de criterio sino que se codificarían normas o leyes propias a esa mayor amplitud de criterio. También se crearía un sistema internacional adecuado a ese nivel de conciencia. Según Wilber, necesitaríamos un 10% de la población en ese nivel para que se gesten las nuevas normas y el nuevo sistema. En la actualidad un 3% de la población global estaría empezando a funcionar en términos "integrales". Sería el cambio cultural más significativo para la especie humana entendiéndose y comportándose responsablemente en unidad planetaria.

La posibilidad de comprobar la existencia de vida extraterrestre inteligente también sería un gran acicate (una referencia "externa" más grande pero en la cual también estamos incluidos) para re-plantearnos quiénes somos y cuales son nuestras verdaderas potencialidades. Estimo que, a medida que logremos comportarnos integralmente como una especie unificada a nivel planetario en armonía con principios científicos y metafísicos integrativos-universales, lograremos establecer una sana relación directa con esa vida extraterrestre que podría estar mentalmente organizada bajo patrones menos dicotómicos que los que normalmente utilizamos en la Tierra.

Lo que hay que hacer es promover el incremento de ese nivel de conciencia integral a través de la educación (un serio esfuerzo visionario-educativo) y de la disponibilidad de modelos integrativos. Estos modelos deberían enriquecerse con los aportes de las sabidurías ancestrales y el "pensamiento del sur". Estos modelos tendrían un efecto "psicoactivo", promoviendo la conexión psicológica interior y en primera persona con los patrones organizativos del universo.  También habría que poner freno a la “sociedad del espectáculo” y al comercialismo generalizado que degrada los discursos, focos de atención, conceptos, el imaginario público y formas de conectar la información a niveles demasiado elementales. 

En la teoría “realista” de las relaciones internacionales (una aproximación que probablemente se remonta a la época del historiador y militar griego Tucídides) frecuentemente se considera que la política internacional es como un “juego de suma cero” (en el que las ganancias de un jugador se compensan con la pérdida de otro jugador). Se considera que todos los jugadores juegan para maximizar sus propios intereses y que las relaciones internacionales son esencialmente anárquicas ya que no puede haber reglas comunes. Por otra parte, en la teoría “liberal” de relaciones internacionales se asume que las relaciones no limitadas a un “juego de suma cero” son efectivamente posibles y que sí puede haber reglas comunes. También se asume que la propagación de la democracia disminuye las probabilidades que hayan conflictos entre las naciones-estado. Además, mientras que con el “realismo” generalmente se asume que no se puede confiar en la naturaleza humana, con el “liberalismo” generalmente se asume que las personas adecuadamente tratadas también pueden ser buenas y fiables.

Cabe notar que, para promover las buenas relaciones, Immanuel Kant (uno de los padres del “liberalismo”) propuso la creación de una “Liga de Naciones” sin armamentos y que de esto deriva nuestra actual “Naciones Unidas” que, a pesar de sus defectos, realmente ha servido para disminuir el “fantasma de la guerra”, sobre todo a gran escala.

Mientras el “realismo” refleja el sentido físico de la ciencia clásica en el cual el universo está constituido por elementos separados interactuando externamente por medio de fuerzas, el liberalismo refleja un concepto más actual (y probablemente “cuántico”) de relaciones unificadas por un todo. En otras palabras, por un lado, el “realismo” refleja un sentido materialista clásico similar al determinismo materialista preponderante en la época en que Karl Marx escribió sus tratados. Esta visión de la realidad está siendo superada por la física actual. Por otro lado, el “liberalismo” refleja un sentido científico más actual en el cual se reconocen la importancia crucial de las relaciones de información (inclusive en algunos casos como una conexión holística no local) entre los entes físicos.

Los “liberales” de la política internacional abogan por el fortalecimiento de instituciones a través de las cuales pueden compartir el poder para fomentar la cooperación y la paz. Sicológicamente hablando, los “realistas” (tanto de derecha como de izquierda) serían más conservadores o “convencionales” con un sentido materialista práctico y los “liberales” ya se ubicarían en una de las primeras etapas post-convencionales de desarrollo.  

Recordemos que no hay que confundir al “liberalismo” en relaciones internacionales con el “neoliberalismo” que sería un mal uso del “liberalismo” como filosofía política y social. Parte del “liberalismo” es la auto determinación, la libertad individual y la democracia (incluyendo un sano ejercicio de intercambios de bienes y servicios con un libre mercado) por sobre reinos, autocracias, fascismos, teocracias y oligopolios,  pero (como diría el profesor Noam Chomski), para favorecer al gran capital -al capital corporativo-financiero despiadado- el “neoliberalismo” ha deformado al mercado, controlando al estado y generando un “estado capitalista” o “estado corporativo”.

Conclusión

En resumidas cuentas, los estudios de la sicología del desarrollo muestran que es posible una política internacional más comprehensiva y una variante es que las estructuras sociales e ideas que rigen pueden ser construidas en las interacciones sociales. Sería muy importante incluir el proceso de desarrollo sicológico de las personas Y su capacidad de tomar perspectivas) como un factor crucial para entender las diferencias individuales en la adopción de filosofías políticas.

Coexistirían no solamente diferentes culturas, ideologías y epistemologías (así como intereses de unos contra otros) sino distintos niveles de conciencia aptos para incorporar o rechazar, entender o no entender de manera más o menos inclusiva (más o menos exclusivista-reduccionista o integradora) los aportes de esas culturas, ideologías y epistemologías. 

El futuro de la convivencia planetaria dependería del incremento en el número de personas aptas para pensar y existir con una ética integradora. Ninguna etapa evolutiva progresiva está asegurada y muchos factores retrógrados y excesivamente conservadores podrían conjugarse (el comercialismo generalizado y la banalización de la cultura, el control del estado por el gran capital, modelos académicos anacrónicos acerca de un ser humano inevitablemente egoísta, la descomposición social, violencia generalizada, el cinismo y la corrupción unidos a valores y conceptos posmodernos relativistas mal interpretados por individuos en etapas pre-convencionales, entre otros).

Para dar un paso evolutivo hacia una sociedad más inclusiva, integra e integral necesitamos re-educarnos con modelos teóricos integradores y compatibles entre si con los que expandir nuestra conciencia y trabajar  y que -respetando las diferencias culturales- provean estructuras fácilmente reconocibles para que las personas de distintas tradiciones tengan un espacio de “contenido neutro” donde puedan unir sus saberes a los saberes de todos. Estos son los modelos integrativos que se están gestando más allá de la posmodernidad. Si no los llegamos a difundir no se podrá orientar bien por medio de la educación respondiendo a los planteamientos más deconstructivistas que circulan junto a muchísimos “anti valores”.  

Gran parte de los conflictos culturales y los conflictos en política internacional podrían deberse a que aún en la mayor parte de la humanidad predominan niveles de conciencia demasiado exclusivistas. La realidad es percibida fraccionada y como una competencia entre facciones y esta realidad es frecuentemente defendida de una forma autoritaria (tanto en la derecha como en la izquierda) con una actitud fundamentalista. 

Si seguimos limitándonos a este realismo-cinismo-pesimismo intelectual y político y no nos atrevemos a conocer opciones post posmodernas integrativas (en las que la conciencia deja de ser un tabú “mítico” siguiendo los lineamientos de la modernidad clásica) podría surgir una gran descomposición social al punto que no daríamos el paso colectivo hacia un sistema político integral. Podríamos caer en un estado de atomización tribal con grupos de poder luchando entre si mellando los débiles estados democráticos.

En los políticos (de derecha e izquierda) que naturalmente simpatizan con el “realismo” (y sus variantes “neorrealistas”) en relaciones internacionales predominaría una consciencia “convencional” y hasta “pre-convencional” especialmente en identidades y valores. Su percepción de conciencia podría ser más vertical-jerárquica, mítica y pre-moderna aunque puedan cognitivamente hacer uso de métodos modernos.  

Según Alexander Wendt, fundador cardinal del pensamiento constructivista en relaciones internacionales, las estructuras de las asociaciones humanas están determinadas primariamente por las ideas compartidas en vez de las fuerzas materiales y las identidades e intereses de los actores intencionales se construyen con estas ideas compartidas en vez de ser suministradas por  la naturaleza”.

El pensamiento constructivista se basa en la observación que los sistemas políticos y sus estructuras dependen fundamentalmente de la construcción social de las ideas. El individuo en relación con otros individuos es crucial. Este sería un “proceso” que incluye aspectos sociales y sicológicos y conformaría sistemas de ideas. Percatarnos que esto es más fundamental que las ideas qua ya conocemos (y que tendemos a aceptar según las estructuras sociales que ya habitamos) nos permitiría generar opciones más ricas y acordes con un pensar mucho más amplio. Nos permitiría organizarnos en base al “Pensamiento Complejo” (“complexus” se refiere a un tejido entrelazante o vinculante) que menciona Edgar Morin abiertos a la ambigüedad creativa y al cambio.

Como mencioné al comienzo de este ensayo, "Necesitamos forjar un modelo conectivo universalmente demostrable y eficiente que se base en un grado de libertad creativo superior a las manifestaciones descubiertas por la ciencia y la teología de inspiración excesivamente dualista".

El construccionismo en relaciones internacionales sería una de las primeras teorizaciones aptas para entender la política internacional en relación a una percepción de conciencia integral más amplia y –por poder continuamente perfeccionarse y recrearse- podrían surgir otras teorizaciones afines y más efectivas. La conciencia reflexionando sobre si misma estaría implicada. Serían las personas construyendo ideas y (añadiendo el factor descubierto por los sicólogos del desarrollo humano mencionados) también sería lo que sus niveles de conciencia o de desarrollo sicológico pueden concebir y ellos -en última instancia- decidirían las prácticas y límites posibles y más adecuados de la política internacional.

Los “límites del intervencionismo” evolucionarían junto a lo que consideremos como “propio” y “ajeno” y con la capacidad de pensar, sentir y valorar no solo de manera más horizontal sino además en reconexión con una sana jerarquización vertical. En otras palabras, en la etapa de desarrollo “integral” sugerida por Wilber, reconoceríamos que existen ideas más comprehensivas y no caeríamos en un relativismo desconstruccionista excesivo. Si un porcentaje necesario de la población calificara en esta etapa no solo “post convencional” sino “integral” ellos establecerían las leyes y sistemas para una sociedad planetaria en la que “los límites del intervencionismo” serían distintos. En una conciencia “integral” lo ajeno es propio y el bien común predomina.  

Bibliografía

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Morin, Edgar (1973). El Paradigma Perdido: Ensayo en Bioantropología. Barcelona: Kairós.

Morin, Edgar (1990). Introducción al Pensamiento Complejo. Barcelona: Editorial Gedisa.

Wendt, Alexander. “Anarchy is what States make of it: The Social Construction of Power Politics”. International Organization, Vol. 46, No. 2. (Spring, 1992), pp. 391-425. http://ic.ucsc.edu/~rlipsch/Pol272/Wendt.Anarch.pdf

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Wilber, Ken (1995). Sex, Ecology, Spirituality: The Spirit of Evolution. Boston: Shambhala.

Nicolescu, Basarab (2002). Manifesto of Transdisciplinary. New York: State University of New York Press.